Agradecer también es sanar: Una mirada psicológica

a la gratitud después de los 60

Por una psicóloga clínica que acompaña procesos de

bienestar emocional en la adultez mayor

Introducción: cuando la gratitud cambia de significado

Con el paso de los años, muchas emociones adquieren nuevos matices. El amor se

vuelve más sereno. La paciencia se profundiza. Y la gratitud… deja de ser solo una

reacción para convertirse en una forma de vivir.

Para muchas personas mayores de 60 años, agradecer no es simplemente decir

«gracias», sino integrar una experiencia. Darle sentido a lo vivido. Reconocer lo que aún

nos sostiene. Y también, agradecerse a una misma por haber llegado hasta aquí con

dignidad, con historia y con luz.

Este artículo es una invitación a mirar la gratitud como una herramienta emocional

poderosa, especialmente en esta etapa de vida donde no se trata de acumular, sino de

comprender y soltar.

¿Qué ocurre en el cerebro y en el cuerpo cuando agradecemos?

La psicología ha estudiado ampliamente los efectos de la gratitud en el bienestar.

Estudios recientes muestran que practicar la gratitud de forma consciente:

• Disminuye los niveles de cortisol (hormona del estrés)

• Aumenta la activación del sistema parasimpático (relajación)

• Mejora la calidad del sueño

• Favorece estados de ánimo más estables

• Disminuye la rumiación de pensamientos negativos

A nivel neurológico, la gratitud activa áreas relacionadas con la empatía, la regulación

emocional y la toma de perspectiva. No es una emoción superficial. Es una forma de

reorganizar la experiencia interna.

La gratitud como proceso de sanación

Cuando hemos atravesado pérdidas, cambios vitales, enfermedades o rupturas, es

natural que las emociones sean complejas. En esos casos, la gratitud no niega el dolor.

Lo acompaña.

Desde la psicología del bienestar, agradecimiento y duelo pueden coexistir. Lo que

cambia es la intención:

• No agradecemos la pérdida, sino lo que aprendimos de ella

• No agradecemos el sufrimiento, sino la fortaleza que despertó

• No agradecemos el pasado idealizado, sino lo que aún podemos construir

Esto permite transformar lo vivido en recursos emocionales, no en cargas

permanentes.

Agradecer a quien fuimos: un acto de reconciliación interior

Muchos adultos mayores experimentan una revisión profunda de su biografía. En

terapia, este momento es clave para sanar la autoimagen, resignificar los errores y

valorar la trayectoria.

Agradecer a la persona que fuimos es una de las prácticas más poderosas:

• Reconocer los aciertos sin soberbia

• Aceptar las equivocaciones sin castigo

• Entender que hicimos lo mejor que pudimos, con lo que teníamos

Esta forma de gratitud interna fortalece la autoestima, mejora la autoaceptación y da

lugar a un presente más libre.

Gratitud cotidiana: un hábito que protege la salud mental

La práctica diaria de la gratitud no necesita rituales complejos. Lo importante es que

sea genuina. Algunas sugerencias desde la psicología positiva:

• Llevar un diario de tres cosas por las que estás agradecida cada noche

• Recordar a alguien que fue importante en tu vida… y agradecer en silencio

• Observar los pequeños placeres del día: la comida, la brisa, la música

• Agradecerte por una decisión reciente, aunque sea mínima

El foco no está en lo grandioso, sino en lo auténtico. Agradecer lo sencillo protege

nuestra salud emocional, especialmente en momentos de soledad o incertidumbre.

Conclusión: agradecer como forma de habitar el presente

Agradecer no es negar lo difícil. Es abrir espacio para ver también lo luminoso.

Para muchas personas mayores, la gratitud se convierte en una manera de vivir más

conscientes, más en paz, más conectadas.

Cuando agradeces, no solo honras el pasado. También dignificas tu presente.

Y, quizás sin darte cuenta, te preparas para recibir lo que aún puede florecer.

Ideas clave para recordar

• La gratitud es una herramienta de regulación emocional.

• Agradecer lo vivido no es negar el dolor, sino resignificarlo.

• Se puede agradecer también a una misma, como acto de reconciliación.

• Lo pequeño tiene un gran impacto emocional.

• La gratitud cotidiana protege la salud mental.

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Bienvenido a Volver a Vivir con Sentido

Volver a vivir con sentido» es un espacio creado por Lila, después de una vida dedicada al trabajo, los proyectos y el acompañamiento de otros. Hoy, desde la serenidad y la experiencia, comparte su deseo de vivir de una forma más auténtica y plena, recordándonos que después de los 60 no se apaga nada: al contrario, comienza lo mejor. Este blog es una invitación a reconectar con lo esencial, nutrir el alma y descubrir nuevas maneras de dar, crear y amar.