CARTA AÚN ESTÁS A TIEMPO

Una nueva manera de mirar los años y abrir puertas que aún esperan 

A veces creemos que ya no. 

Hace unos días, mientras ordenaba un cajón lleno de papeles viejos, encontré una libreta pequeña que alguna vez usé para anotar ideas “para más adelante”. Había frases, lugares que quería conocer, un par de cursos que me entusiasmaban, y hasta una receta que nunca hice. La tenía allí, callada, como si el tiempo ya no pasara por ella. 

La abrí, la leí… y sentí una punzada suave. Porque muchas de esas cosas siguen latiendo dentro de mí. No murieron. Solo esperaban. 

¿En qué momento empezamos a pensar que ya es tarde? 

Hay una edad, no exacta pero sí emocional, en la que empezamos a preguntarnos si eso que no hicimos ya quedó atrás. 
—“Si no lo hice antes, ¿será que ya no tiene sentido?” 
—“Ya a esta edad, ¿para qué empezar algo nuevo?” 
—“Eso era para otra etapa, no para ahora…” 

Y sin darnos cuenta, nos empezamos a cerrar a lo que podría venir. Nos vamos despidiendo de posibilidades que ni siquiera hemos probado. 

Pero… ¿quién dijo que el alma se mide con calendarios? 

La madurez no es una despedida. Es una llave. 

Los años no nos quitan posibilidad. 
Nos dan perspectiva. 
Nos permiten elegir con más intención. 
Nos dan permiso de ir más despacio, pero con más verdad. 
Nos regalan el derecho de volver a empezar, con menos ruido y más sentido. 

Porque en esta etapa, una elección pequeña puede sentirse enorme. 
Y un gesto simple —como retomar una idea, decir sí a algo nuevo, atreverse a aprender o a soltar— puede cambiar el rumbo emocional de nuestras semanas. 

Lo que dejaste para después… ¿aún vive en ti? 

Quizás no sea exactamente igual. 
Quizás ya no se trata de escalar una montaña, sino de caminar un sendero suave. 
Quizás ya no quieres estudiar una carrera, pero sí aprender algo que nutra tu mente y te conecte con otros. 
Quizás ya no buscas conquistar el mundo, sino disfrutar tu mundo con plenitud. 

Entonces, hazte esta pregunta con honestidad: 

¿Qué cosas creí que ya no eran para mí, pero que aún me emocionan cuando las pienso? 

Lo que puedes hacer ahora (sí, ahora mismo) 

  • Escribe una lista de cosas que te siguen llamando. 
  • Elige una y empieza por el primer paso, aunque sea pequeño. 
  • Cuéntale a alguien en quien confíes lo que has decidido. 
  • Celebra haber vuelto a mirar hacia dentro, con esperanza. 

Estás a tiempo. Lo que es tuyo no se ha ido. 

No importa cuántos años tengas, ni cuántas veces hayas postergado. 
Mientras haya aliento, hay posibilidad. 
Mientras el corazón lata con curiosidad, aún hay puertas abiertas. 
Y mientras despiertes con la intención de vivir con sentido, 
cada día puede ser un umbral. 

Bienvenido a Volver a Vivir con Sentido

Volver a vivir con sentido» es un espacio creado por Lila, después de una vida dedicada al trabajo, los proyectos y el acompañamiento de otros. Hoy, desde la serenidad y la experiencia, comparte su deseo de vivir de una forma más auténtica y plena, recordándonos que después de los 60 no se apaga nada: al contrario, comienza lo mejor. Este blog es una invitación a reconectar con lo esencial, nutrir el alma y descubrir nuevas maneras de dar, crear y amar.