Todavía hay vida en mí que no ha brotado.
Para quienes sienten que aún tienen algo por descubrir, por crear, por entregar.

A veces, florecer toma tiempo
El otro día, mientras cuidaba mis plantas, noté cómo una de ellas llevaba semanas sin cambiar. La tierra seguía húmeda, la maceta en buen lugar, y sin embargo, no pasaba nada visible. Casi la doy por perdida… hasta que, una mañana, vi asomar un pequeño brote. Apenas una señal. Pero fue suficiente para recordarme algo esencial: no todo lo vivo se ve desde fuera.
Y así me sentí yo: una semilla que aún guarda vida por desplegar.
No todo lo que soy ha salido a la luz
A veces creemos que ya fuimos todo lo que podíamos ser. Que nuestras pasiones, talentos o incluso los sueños, ya cumplieron su ciclo. Pero no.
Muy dentro de nosotros, hay partes que siguen desarrollándose.
Ideas que aún no hemos expresado.
Sentimientos que apenas empiezan a madurar.
Formas de amar que están en plena transformación.
Seguimos cambiando.
Y eso también es crecer.
Brotar lleva su tiempo (y su silencio)
Hay etapas donde todo parece estancado. Donde el ritmo se vuelve lento, y uno se pregunta si ya no tiene nada nuevo que ofrecer.
Pero lo cierto es que las raíces —como la sabiduría— se extienden en silencio.
Lo que parece pausa es, muchas veces, una preparación sagrada.
No hay prisa. No hay edad límite para florecer.
Solo hay tiempo: ese que se toma la vida para hacer lo suyo con nosotros.
No soy tierra agotada
Este cuerpo que ha vivido tanto, esta piel que ha sentido tantas estaciones no está vacía.
Soy fértil de memorias, de aprendizajes, de intuiciones que apenas ahora se hacen claras.
Dentro de mí laten futuros posibles, palabras por decir, gestos por compartir.
Soy tierra con experiencia. Y eso me hace más rica, más sabia, más capaz.
¿Qué parte de ti aún está creciendo?
Quizás es una nueva forma de mirar la vida.
Quizás es una vocación dormida.
Quizás es la ternura que no te dejabas mostrar.
O el valor para poner límites que antes no sabías poner.
Sea lo que sea, está viva.
Abrázala. Cuídala. Confía.
