CARTA LA BELLEZA DEL DÍA COMÚN

Cuando lo simple nos sostiene sin hacer ruido 

A veces creemos que necesitamos grandes cosas para sentirnos vivos… 
Pero con los años vamos descubriendo otra verdad: hay días que no traen noticias, pero sí sosiego. Días sin eventos, pero llenos de presencia. Y es ahí, justo ahí, donde también habita la belleza. 

Un día sin sobresaltos 

Quizá hoy amaneciste con la misma rutina de siempre: 

el mismo desayuno, los mismos pasos hasta la ventana, el mismo gato que se enrosca en el mismo rincón. 

Podría parecer que no pasa nada. 

Y, sin embargo, al mirar con atención, algo dentro de ti se serena. Tal vez fue el vapor de la taza de café, o el juego de sombras que hacían las hojas al moverse con la brisa. Tal vez fue solo ese silencio que te envolvió mientras no hacías nada. 

Redescubrir lo invisible 

Con el tiempo, una empieza a notar cosas que antes pasaban desapercibidas: 

  • la luz del atardecer sobre la pared 
  • el murmullo lejano de un ventilador 
  • la risa de alguien en la distancia 
  • el olor del pan al salir del horno 

Nada de eso será titular de noticias, y aun así… toca algo muy profundo. 

Porque lo cotidiano no es sinónimo de rutina vacía. 

Es el escenario donde la vida nos muestra que no necesita disfraces para ser hermosa. 

Volver a mirar lo mismo, pero con otros ojos 

A veces lo extraordinario no es más que lo ordinario, mirado con conciencia. 

Y cuando dejamos de correr detrás de lo espectacular, descubrimos que ya estábamos rodeados de cosas valiosas: 

  • la taza caliente entre las manos,  
  • la calma de una mañana sin apuro,  
  • la voz familiar de alguien que nos llama por nuestro nombre. 

Esas pequeñas cosas —que antes no parecían gran cosa— de pronto se vuelven un refugio. 

La belleza que no necesita anunciarse 

Vivimos en una cultura que premia lo nuevo, lo ruidoso, lo visible. Pero hay una belleza que no grita. 

Una belleza que se deja encontrar solo si bajamos el ritmo. 

No tiene adornos. 
No presume. 
No cambia la vida entera, pero la sostiene con suavidad. 

Y al final del día, eso también es un milagro. 

Una invitación 

Hoy no hace falta hacer nada especial. 
Solo detenerte un momento y mirar a tu alrededor. 
Escucha lo que te rodea. 
Saborea tu taza con más intención. 
Agradece el instante simple que te fue dado. 

Tal vez descubras que justo en ese momento… 
la vida te está acariciando en voz baja. 

@volveravivirconsentido 

www.volveravirconsentido.com 

Bienvenido a Volver a Vivir con Sentido

Volver a vivir con sentido» es un espacio creado por Lila, después de una vida dedicada al trabajo, los proyectos y el acompañamiento de otros. Hoy, desde la serenidad y la experiencia, comparte su deseo de vivir de una forma más auténtica y plena, recordándonos que después de los 60 no se apaga nada: al contrario, comienza lo mejor. Este blog es una invitación a reconectar con lo esencial, nutrir el alma y descubrir nuevas maneras de dar, crear y amar.